Afrikaberriak

Bizkaia

Una vida nueva en Europa

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Foto: Persude Langa Mbondo y Ruth Langa Bimda por Liz Estéfany Forero

Liz Estéfany Forero Gámez para Afric' Forum

Dos mujeres negras caminan a paso largo  rimbombantes por el centro de la ciudad de Bilbao,  los arboles  despojándose de las hojas secas, las hojas cayendo y formando así, una alfombra en degrade de amarillo, naranja y rojo, los colores del otoño . Allí están ellas, simplemente caminando por las calles evitando el aburrimiento, caminan en dirección a su casa.

Ruth Langa Bimda, tiene 21 años, su hermana Persude Langa Mbondo, tiene 18 años, nacieron y crecieron en la Republica Democrática del Congo, vivían en Kinshasa con su madre que desafortunadamente murió a causa de cáncer de mama. (Según datos publicados en 2017 por la Organización Mundial de la Salud, las muertes a causa del Cáncer de Mama en la Republica Democrática del Congo han llegado a 3.056).

Prejuiciosamente se pensaría que por su edad dos mujeres africanas han llegado a España huyendo de la violencia, de la crisis económica y la falta de oportunidades en su país, “prejuiciosamente” porque los seres humanos emitimos juicios con facilidad antes de conocer realmente la situación del otro, de hecho un grupo de investigadores del Departamento de Psicología  de la Universidad de Yale (EE.UU.) ha realizado un estudio que revela que los seres humanos tenemos la capacidad de juzgar desde los 6 meses, es decir es una característica en nuestra especie.  En el caso de estas dos jovencitas, el motivo de su largo viaje ha sido la muerte de su madre, únicamente la devastadora muerte de su madre, que las ha dejado sumergidas en un conflicto familiar del que prefieren no hablar.

Ruth y Persude llegaron a Bilbao no hace más de 6 meses, viven con su padre, un trabajador de las tiendas el Lidel,  conduce los vehículos que transportan la mercancía de esta cadena de supermercados,  el hombre atraviesa por un tiempo de reposo, porque  no se encuentra en buenas condiciones de salud. Sin embargo, sus dos jóvenes hijas asisten a clases de castellano y de repostería.

Tener una conversación fluida las dos africanas protagonistas de este escrito, es una tarea embrollada, pero ellas hacen que sea un tiempo grato, hacen todo lo posible por entender, por expresar su ideas de una  forma coherente, cuando no entienden solo se ríen, al repetirles prestan atención, cuando no encuentran las palabras en español las mezclan con francés, señalan y de cualquier forma se hacen entender, en todo, es admirable lo recursivas que son para comunicarse y sobre todo su tranquilidad al usar un idioma desconocido, con apenas seis meses de práctica.

No hablan del conflicto de su país con espontaneidad, parece que no es una situación que las haya tocado muy de cerca, se conforman con decir que reconocen la actualidad de violencia por la que atraviesan algunas zonas de La República Democrática del Congo. (Según el Institute for Economics and Peace, La Republica Democrática del Congo ocupa el puesto 156, es uno de los peor valorados en el ranking, es decir, uno de los países mas violentos del mundo)

Como todo migrante, en cualquier parte del mundo, extrañan sus raíces y su música, “La música en España, aburrida, la gente aburrida, discotecas aburridas”- Dice Ruth entre risas;  añoran a sus amigos y la comida.  Persude dice que aquí en Bilbao, las personas la miran raro en la calle, que quizá sea por el color de su piel, a ello añade con un gesto desobligante, que eso no le interesa, pero que es algo que no entiende, “En nuestro país nos tratamos todos por igual”- Dice la joven de 21 años para cerrar el tema.

Comentan que en La Republica Democrática del Congo no hay movimientos feministas, ni protección alguna a las libertades de las mujeres. “(…)La violencia sexual es un fenómeno generalizado en los conflictos armados y en otras situaciones de violencia, que afecta principalmente a las mujeres. Esta problemática ha tenido un peso significativo a lo largo de los más de 20 años de conflicto en la República Democrática del Congo(…)” Comité Internacional de la Cruz Roja; por esa razón les simpatiza el hecho de que en Bilbao se denuncie con insistencia la violencia de género,  por eso se sienten más seguras aquí que en su país, aunque dicen no haber sufrido violencia en Kinshasa, el solo hecho de saber que hay quienes vigilen, las hace sentir tranquilas de caminar por la calle. Quizá por eso se les ve caminar plácidas y empoderadas por las calles de Bilbao.

Aunque los noticieros bilbaínos están minados de noticias que reportan maltrato a las mujeres, hay organismos que se dedican a denunciar dichos actos violentos, las ciudadanía expresa libremente su desacuerdo con la violencia de género  haciendo que la delación pertinaz sea el escudo de protección para mujeres inmigrantes como Ruth Langa Bimda de 21 años, su hermana Persude Langa de 18 años y sientan que aquí sí pueden ser ellas mismas en  la calle, caminar sin miedo. Así que sí, la denuncia sirve y representa a miles de personas vulnerables y vulneradas.